viernes, 17 de julio de 2009

Chuck Norris en galego


Sorprende para un castellano parlante y frustrado hablante de ingles, escuchar a tu alrededor hablar en galego.

Suelo levantarme todas las mañanas con el sonido de la radio como despertador, alternando unos días con música de alguna radiofórmula local y otros días con alguna emisora de noticias en general.
Las emisoras a lo largo de su programación suelen hacer desconexiones locales, que además de aprovechar para poner anuncios de lo más variopintos posibles y hablar del Feijoo en todo momento, aprovechan para dar las noticias locales de Vigo, Pontevedra y comarca.

Estas desconexiones las suelen hacer en galego, por lo que poco a poco me voy acostumbrando al sonido de esta lengua, que si os soy sincero, se escucha muy poco en Vigo. No me llama la atención y lo veo de lo más normal y casi diría que entiendo más o menos casi todo.

Otra cosa distinta es cuando en algún momento de la noche pongo la televisión y me pongo a hacer zaping. No soy muy dado a ver la televisión y de hecho la veo bien poco, ya que prefiero poner algún DVD con alguna serie, por lo que me sigue llamando mucho la atención ver alguna película americana doblada al gallego.

Si ya sorprende ver en las películas a unos indios del oeste o algún chino muy chino hablando en castellano, me sorprende todavía mucho más ver a estos individuos hablar en gallego. Digo yo que será la falta de costumbre.

Lo veo tal falso como una moneda con dos caras, un constructor casi honesto, los robados de Ana Obregón en una playa de Marbella o esos mismos indios del oeste hablando en castellano.

Si Chuck Norris habla un inglés que no se le entiende, que le vamos a hacer, pero tiene su gracia escuchar el acento yanki de un tipo duro del bronx, el sonido cantarían del chino cantonés en una película oriental o el francés dulzón en un pastelón romántico.

Será la falta de costumbre al gallego, pero sigo pensando que las cosas al natural, nada de copias baratas, doblajes absurdos y traduciones imposibles.

V.O.S, ya.

Este mensajito va para algún amigo mío que siempre se recochinaba con que o leía los subtítulos o veía la película......

Por cierto, ahora miro en el DVD de Pérdidos si viene el Gallego como opción.....

(la foto incluida hoy corresponde a una pintada que vi este fin de semana en Pontevedra. Me llamó la atención. Me parece inquietante.)

miércoles, 8 de julio de 2009

La ciudad no es para mi


Vengo de dar una pequeña vuelta por los alrededores de Samil.
Hasta ahora no me había decidido a adentrarme al barrio que queda al otro lado de la playa, hacia el interior.
Tras la primera linea de casas a pie de playa se abre un mundo misterioso más allá de la zona de turismo, sol y playa.
Las calles se confunden con pequeñas carreteritas de anchura mínima, las huertas se mezclan con las casas de piedra y entre medias te puedes encontrar con algún que otro prado con hierba recién segada.
El silencio es absoluto, sólo perturbado por algún perro que ladra detrás de alguna puerta, más sorprendido quizás de verte a tí que de amenazar con su presencia.
De vez en cuando te encuentras a una mujer que está sacando unas cosillas de la huerta, principalmente cultivadas de berzas, patatas, algún árbol frutal y alguna que otra parra.

Las casas son desiguales, unas de piedra, otras de ladrillo, una de un color, otro de otro, una de dos plantas, otras de una. Las calles estrechas se van adentrando en el interior sin ningún orden ni planificación, haciendo dudar de qué fue lo que existió primero, si las calles y caminos o las casas y construcciones.
Encuentro también un Instituto y a su vera un colegio, seguro que cerca anda alguna guardería.
No encuentro bares ni comercios.

Sorprendentemente no veo ningún cartel de Se vende o alquila, se nota que es zona que no se construyó al calor de alguna especulación urbanística o de alguna recalificación masiva.

Se respira tranquilidad, ambiente de pueblo y lugar de paz, aunque ya sabemos que tras la calma siempre hay alguna tempestad aguardando y seguro que entre los vecinos se llevan mal, hay disputas por las lindes o por el ruido que hace el perro por las noches.
Es lo que tienen las casas unifamiliares, que estarán solos, pero no aislados, y no les queda otra que convivir con los vecinos, aunque sean vecinos de calle y no de portal.

Pero no todo es tan bucólico, a lo lejos se ven los primeros bloques en construcción, barrios nuevos que poco a poco van invadiendo esas zonas rurales, acabando con los espacios verdes que quedan alrededor de Vigo. Acabando con su historia.


Tanta huerta, tanto campo y tanta naturaleza dispara los niveles de polem y todavía deben de ser muy altos porque he llegado a casa con los ojos todos rojos, con bastante picores y con mucha mucha moquera...... o estoy resfriado, o es la alergia o es la fiebre del pollo...